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Todo comenzó cuando me apartaron de mis padres y hermanos.
Vivía entonces, en una casona de un buen barrio de Santiago. A mis padres nunca mas ví.
Es el destino de los gatos encontrarse en la décima vida con la familia real.
Un día estaba como loca, jugaba a correr y a mordisquearnos con mi hermana y de pronto vino una niña medio revoltosa. Le vi una chispa en sus ojitos, creo que me quería adoptar, estuvo pensando un momento en llevarme a mí o a mis hermanos, y no lo pensó mucho quiso que alguno se pareciera a ella,tenía cabello negro como el mío y tez blanca como la otra parte de mi cuerpecito, pero no tenía bigotes ni era peluda. Luego me escapé muchas veces por los arbustos para que no me atrapara, finalmente me eligieron para llevarme.
Lloré amargamente desde mi casa hasta la que hoy es mi casa, digo departamento, todo era tan frío, grande, y feo, perdón es que , toda la visita me tomaba, pero algo me decía que podía ser feliz.
Aún recuerdo a mis hermanos, bueno creo que por las fotos.
Me dieron leche hasta hincharse mi pancita. Y lo primero que me mostraron como gran regalo fue mi water. ¿Qué pensaban que iba ser una criatura sin educación? ¡Que amos mas gaznápiros!
Recorrí todos los rincones, no sé porqué oliendo no sé qué , me pregunto para qué. No había ni un arbusto, solo otros baños con hojitas, que despues me enseñaron que eran sus plantas.
Chupé cordones muchos días, hice mucho ruido y salté en todas partes, en sus camas, en sus sillones, y encima de ellos tambien.
Ahora estoy mas tranquila, ya no juegan tanto conmigo....
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